La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
No todo lo que pendula cae
Cague la espina quien se comió la sardina.
A rey muerto, principe coronado.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Como chancho en misa.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Ahora adulador, mañana traidor.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Camino malo se anda ligero.
Hay de todo en la viña del Señor.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Alforjas llenas quitan las penas.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Comer en bodegón y joder en putería.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cada cual es rey en su casa.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Camino malo, pásalo pronto.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.