Cuentas viejas líos y quejas.
Fue por lana y salió trasquilado.
Pueblo chico infierno grande.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El que afloja tiene de indio.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El que necesita, te visita.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Llenarle la cuenca a alguien.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Despedida de borrachos.
Quien tenga tiempo que no espere
Cada uno habla como quien es.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
No hay como la casa de uno
A heredad vieja, heredero nuevo.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Al que da y quita le sale una jorobita.
A buey viejo, pasto tierno.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Cada quien, con su cada cual.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Amores reñidos, los más queridos.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cuanto más primos, más adentro.
Que bailen los que están en la fiesta.
Ni quito ni pongo rey.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Gallo viejo con el ala mata.
Casa de esquina, para mi vecina.
Aire de Levante, agua delante.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Panza llena, quita pena.
Más ordinario que una monja en guayos.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Hijos casados, trabajo doble.