Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Hacienda de pluma, poco dura.
Pan no mío, me quita el hastío.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Hablando se entiende la gente.
Remienda paño y pasarás año.
Al higo por amigo
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Pisar mierda trae buena suerte
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Matar un tigre.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Cortesías engendran cortesías.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Bien vivió quien bien se escondió.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Lo que es igual, no es trampa.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
No oigo, soy de palo.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.