De Navidad a San Juan, seis meses van.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Se queja más que la llorona.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Loquillo y los Trogloditas.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Quien más tiene, más quiere.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
A confesión de parte relevo de prueba.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Más duro que sancocho de pata.
Agua beba quien vino no tenga.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Está mal pelado el chancho.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Qué te crees la última chupada del Mango!
La moda no incomoda.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
A donde las dan, allí las toman.
No da un tajo ni en defensa propia.
Ir por lana y volver trasquilado.
Año de pitones, año de cabrones.