Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Hay que predicar con el ejemplo.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Cómplice y asesino van por igual camino.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
A todo marrano le llega su diciembre.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Hermanos hay tanto por hacer!
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Buena mula, mala bestia.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El borracho vendería los pantalones por beber.
El papel puede con todo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Lo que hay en España, es de los españoles.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Lo bueno dura poco.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Hacer buenas (o malas) migas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
De padres gatos, hijos michinos.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
La carta, corta, clara y bien notada.
A este son, comen los del ron, ron.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.