Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cuanto más numerosos los abogados, más largo el proceso.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Cada día verás quien peque y pague.
No todos los que van a la iglesia son santos
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Quien mocos envía, babas espera.
El que es buen juez por su casa empieza.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
A mucho vino, poco tino.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
A grandes cautelas, otras mayores.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Más ordinario que una monja en guayos.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Hacer pinitos.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Componte para el marido y no para el amigo.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Bien ora quien bien obra.
El joven armado y el viejo arrugado.
A los locos se les da la razón.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Bastante colabora quien no entorpece.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Quien no miente no viene de buena gente.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Quien destaja no baraja.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Hablar poquito, y mear clarito.