Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Si te queda el saco.
Perro ladrador, poco mordedor.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Noche toledana. (Irse de farra).
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Barco amarrado no gana flete.
A ojo de buen cubero.
Hombre casado, burro domado.
Por la muestra se conoce el paño.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Más corre un galgo que un podenco.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Échate este trompo a la uña.
A confesión de parte relevo de prueba.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Cada pardal a su espigal.
El enamorado es el camarada del alma.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
No es mal sastre el que conoce el paño.
A caracoles picantes, vino abundante.
El hablar mismo idioma.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Hablar en plata blanca.
De buena harina, buena masa.
Que sabe el chancho de pasteles.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
A la zorra, candilazo.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.