Nadie regala nada a humo de pajas.
Borrón y cuenta nueva.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
No te pegues que no es bolero.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Quien destaja no baraja.
Quien prestó, perdió.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Gato escaldo del agua fría huye.
Quien desparte lleva la peor parte.
Dama tocada, dama jugada.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Hablara yo para mañana.
Perro que ladra no muerde.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Estar armado hasta los dientes
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Burro apeado no salta vallado.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Tarea que agrada, presto se acaba.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cada palo que aguante su vela.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Ahora al bueno le llaman tonto.
Quien no llora, no mama!
Quien no se arriesga no conquista
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Por San Martín, trompos al camino.