Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Mata, que Dios perdona.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Un pie calzado y otro descalzo
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Moza reidora, o puta o habladora.
Desee bien, sea bueno.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Buena fama, hurto encubre.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
El pescador de caña, más come que gana.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
La barriga llena da poca pena.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Te conozco, pajarito.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
La suerte la pintan calva.
Quien la haga que la pague.
Abril, lluvias mil.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Las penas de amor las quita el licor
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive