Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Las ideas están exentas de impuestos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
A nadie le amarga un dulce.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Frio, frio, como el agua del rio.
Hablar hasta por los codos.
¡Se nos creció el enano!
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Casa sin moradores, nido de ratones.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.