Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La pasión embellece lo feo
De poniente, ni viento ni gente.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Años nones son los peores.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Tapados como el burro de la noria.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Son nones y no llegan a tres.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Ni quito ni pongo rey.
A barco viejo, bordingas nuevas.
La felicidad da la vista a un ciego
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
La suerte nunca da, solo presta.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Con putas y bretones pocas razones.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Mejor una buena separación que una falsa amistad
No hay mal tiempo, solo ropa mala.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
El que canea, no calvea.
Todavía aguas corren profundamente.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.