Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Navarro, ni de barro
Alma sin amor, flor sin olor.
El sexo nos hace perder la cabeza
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Lo que haces, encuentras.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Pan no mío, me quita el hastío.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La crianza es buena los trece meses del año
Promesa de enamorado, promesas de marinero
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Además de cornudos, apaleados.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
A fullería, cordobesías.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Loquillo y los Trogloditas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Gente castellana, gente sana.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Tras de corneados ? Apaleados.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Yernos y nueras, en las afueras.
Que bailen los que están en la fiesta.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Hacer algo de cayetano.
Dulce y vino, borracho fino.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Quien tenga tiempo que no espere
Bailarines en cojos paran.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Enero desaloja las camas
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Los celos son el gusano del amor.
Mallorquina, puta fina
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
El verano es la madre de los pobres