Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
El hambre es una fea bestia
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
A fullería, cordobesías.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Hacer algo de cayetano.
Navarro, ni de barro
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Alma sin amor, flor sin olor.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Lo que haces, encuentras.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Yernos y nueras, en las afueras.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Además de cornudos, apaleados.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
La crianza es buena los trece meses del año
Pueblos vecinos, mal avenidos.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Tras de corneados ? Apaleados.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Los celos son el gusano del amor.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Loquillo y los Trogloditas.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El verano es la madre de los pobres
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Gente castellana, gente sana.