Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Alli se puede comer por una peseta.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Quien come aprisa, come mal.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
De casa del abad, comer y llevar.
En Abril, aguas mil.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Roma, acuerdos y locos doma.
Al mal año, tarria de seda.
Galga salida, a liebre parida.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Negocios largos, nunca bien acabados.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Fray Modesto nunca fue prior.
El toro y el melón, como salen, son.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Al desganado, darle ajos.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Esto son habas contadas.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
El primer amor nunca se olvida
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.