Al queso y a la mujer, de vez en vez.
A confesión de parte relevo de prueba.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Quien no se arriesga no conquista
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Badajo alto, campana rota.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Mayo ventoso, año hermoso.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
A quien le dan pan que no coma.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
El buen mosto sale al rostro.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Pa'trás como las del marrano.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Robles y pinos, todos son primos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Hijos casados, duelos doblados.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Bodas largas, barajas nuevas.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.