Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Alma sin amor, flor sin olor.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Con la muerte todo se acaba.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Ni cenamos ni se muere padre.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Juramento, juro y miento.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Amor, viento y ventura, poco dura.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Hermano mayor padre menor.
Madrastra, madre áspera.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Los celos son el gusano del amor.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El amor, de necios hace discretos.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
La morena, de azul llena.