Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Hacer algo de cayetano.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Quien no canea, calvea.
No se cazan liebres tocando almireces.
Al asno lerdo, arriero loco.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Abril llovedero, llena el granero.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Quien tenga tiempo que no espere
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Alabanza propia, mentira clara.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Ladran, pues cabalgo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.