Amor de dos, amor de Dios.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Dios tarda, pero no olvida.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
La oración de los rectos en su gozo.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Secreto a voces.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Dios no se queda con nada de nadie.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Ama de cura, puta segura.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Está como aji titi.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
La necesidad tiene cara de hereje.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
En ningún apostolado falta un judas.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca