La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Más puede Dios que el diablo.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Antes es la obligación que la devoción.
Hablen cartas y callen barbas.
Necios y gatos son desconfiados.
Que bailen los que están en la fiesta.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
O Corte o cortijo.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
¿Fiado?. Mal recado.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Amigo de todos, loco con todos
A por ellos, que son pocos y cobardes.
No hay sustituto para la experiencia.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Esquílalas pero no las desuelles
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Si ofendes serás ofendido
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Quien tenga tiempo que no espere
A tal puta, tal rufián.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
De bajada todos los santos ayudan
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Al ingrato con la punta del zapato.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.