Cargos son cargas.
A tres azadonadas, sacar agua.
El hombre después que le roban, pone candado.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Cojo con miedo, corre ligero.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El que no te conozca, que te compre.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Las palabras no cuestan plata.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Más perdido que un moco en una oreja.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Sigue los impulsos de tu corazón
A otra cosa mariposa.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Habla poco, escucha más, y no errarás.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Quien calla otorga
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Al ingrato con la punta del zapato.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Los cementerios están llenos de valientes.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.