Nunca falta de que reírse.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Las flores son para los muertos.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
A cada rey su trono.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Fraile convidado echa el paso largo.
El blanco hielo de agua es mensajero
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Errando errando, se va acercando.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Arandino, borracho fino.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Donde comen dos comen tres.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Antes de que acabes, no te alabes.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Van al mismo mazo.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
A padre avaro, hijo pródigo.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Nadie se muere dos veces.