Dios está en todas partes.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Al rey muerto rey puesto.
Entre pillos anda el juego.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Bebido el vino, perdido el tino.
Un loco hace ciento.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Foso y vallado, buen cercado.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
La cascara guarda el palo.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Amor comprado, dale por vendido.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Agua estantía, renacuajos de día.
Rey determinado no ha menester consejo.
La avaricia rompe el saco.
Querer sanar es media salud.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.