Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
A dádivas, no hay acero que resista.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
De casa del abad, comer y llevar.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
La ocasión llega, llama y no espera.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Más vale puta moza que puta jubilada.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Al que no quiera taza, taza y media.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Como el espigar es el allegar.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
El corazón es un guía que los pies siguen
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
A la de tres va la vencida.
Calles y callejas tienen orejas.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Después del gusto, que venga el susto.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
A más beber, menos comer.