Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Como chancho en misa.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
¿Usted qué come que adivina?
El hombre es un animal de costumbre.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
A cada cañada le llega su añada.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
A palabras necias, bofetones.
A los locos se les da la razón.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Panza llena, quita pena.
Hombres de noche, muñecos de día.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Redondear la arepa.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Buena gana de comer, rica salsa es.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Detrás de los picos van los chicos.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Más groso que el Guelpa.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Por las vísperas se conocen los santos.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Quien hizo una...hace dos
De pico, todos somos ricos.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Más son los amenazados que los acuchillados.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.