Hijo mimado, hijo malcriado.
El triunfo de los crueles es breve
Igual con igual va bien cada cual.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
El oficio hace maestro.
Hay que dar el todo por el todo.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Hombre anciano, juicio sano.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
La muerte hace reflexionar.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
La suerte nunca da, solo presta.
Lo poco, nunca dio mucho.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
La gota que derramó el vaso de agua.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Nadie es sabio en todas partes.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.