De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Amor y señorío, no quieren compañía.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Malos humores salen con buenos sudores.
Del ahorro viene el logro.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Quien sabe, sabe.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La necesidad agudiza el ingenio.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El que de amigos carece es porque no los merece.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Errar es humano.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
A la gente alegre el cielo la ayuda
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.