El que regala, no vende; pero sorprende.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
El hombre propone y Dios dispone.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El hombre apercibido medio combatido.
Decir, me pesó; callar, no.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Antes de que acabes, no te alabes.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
La necesidad conduce a Dios.
Quien no sabe, no vale nada.
De hora en hora, Dios mejora.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Nada tiene al que nada le basta.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Asno de dos, válgale Dios.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Pan tierno, casa con empeño.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
No todo el que trae levita es persona principal
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Todo en la vida tiene su medida.
La ignorancia es abuela del saber.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Del ahogado, el sombrero.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.