Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
La flor caída no vuelve a la planta
De padres bocois hijos cubetas.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Casa no hará, quien hijos no ha.
La confianza mató a su amo.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
El ojo del amo engorda el ganado.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
El ocio es el padre de todos los vicios.
La suerte está echada.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Beber, hasta la hez.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Voy a ir hacer un mandado.
En otoño la mano al moño.
Más vale bien amigada que mal casada.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Bueno de asar, duro de pelar.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Estómago vacío no tiene oídos.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Ande o no ande, caballo grande.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Costumbre hace la ley.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Entre menos burros, más choclo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.