Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Sementera temprana, de cien una vana.
Según es el dinero, es el meneo.
Marido celoso, viejo mañoso.
Loquillo y los Trogloditas.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Hacer una cosa en un avemaría.
Si te queda el saco.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Sin harina no se camina.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Bien o mal, junta caudal.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Al dedo malo, todo se le pega.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El que no se embarca, no se marea.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
De lo vedado, un solo bocado.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.