En gran casa, gran gasto se amasa.
Y vuelta la burra al trigo.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Te pido hojas y me traes ramas.
Reyes y mujeres no agradecen.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
De tal árbol tal madera.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
En el amor solo el principio es divertido
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Los extremos nunca son buenos.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Buena crianza no pierde punto.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Andarse por las ramas.
Hacer el agosto.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
La suerte es loca y a todos nos toca.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
No hay primera sin segunda
Leche y vino, veneno fino.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Nunca anochece donde se ama.
Me cayó como patada en la guata.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Soñar no cuesta nada.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Hijos casados, duelos doblados.
El burro hablando de olotes.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
No hay peor saber que no querer.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.