Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Quien huelga no medra.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
A secreto agravio, secreta venganza.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
En abril, va la vieja a veril.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El mandar no admite par.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
A traidor, traidor y medio.
En enero, el besugo es caballero.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Hablando mal y pronto.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A falta de trigo, venga centeno.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
A mala venta, mala cuenta.
A escote, no hay pegote.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Aguas de Abril, vengan mil.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Pan con sudor, sabe mejor.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.