Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Hacer de un camino, dos mandados.
Por San Martín siembra el ruin.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Quien nada guardó, nada encontró.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
La vida da muchas vueltas.
De tus herederos, sé tu el primero.
Parecer uña y carne.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
La distancia hace a las montañas más azules.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Buenas cartas a veces pierden.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Cada uno se rasca donde le pica.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Hacer pinitos.
Al bobo, múdale el juego.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
A secreto agravio, secreta venganza.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
A donde fueres haz lo que vieres.
Mano de hierro en guante de seda.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Quien huelga no medra.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.