A la justicia y a la inquisición, chitón.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Sobre advertencia no hay engaño.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Grano a grano, se llena el granero.
El que quiere besar, busca la boca.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
La oportunidad se escapa por los pelos.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
A buen amo, mejor criado.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
Burgáles, mala res.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
La fantasía es la loca de la casa
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá