El que bien te quiere no te engaña.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
A liebre ida, palos al cubil.
Tiempo pasado, con pena recordado.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
A caballo comedor, cabestro corto.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
El frío conoce al encuero.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Una flor no hace primavera.
El vino, de la verdad es amigo.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Pan no mío, me quita el hastío.
Llegar al humo de las velas.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
La suerte no es para quien la busca.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Una buena campana se siente de lejos.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Ser feliz como pez en el agua
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.