El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
La vida no es senda de rosas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Ser feliz como pez en el agua
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Las ideas están exentas de impuestos.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El que no habla, no yerre.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Todo el mundo nace poeta.
Despacito y buena letra.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Haz lo que haces.
El que no ayuda, estorba.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
En la variación consiste el gusto.
Si no es Juan, es Pedro.
Bebido el vino, perdido el tino.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
El casado por amor vive vida con dolor.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
De lo que come el grillo, poquillo.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
En la cancha se ven los gallos.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Ama al grado que quieras ser amado.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Dos no riñen si uno no quiere.