La abundancia hace infelices a los ricos.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
El agua derramada es difícil recogerla.
Qué satisfacción estar enamorado
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Más vale la sal, que el chivo.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
La risa hace buena sangre
A mucho hablar, mucho errar.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El celoso no puede ser jocoso.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Cada cosa nace para su semejante.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Allega, allegador, para buen derramador.
El corazón que ama es siempre joven.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
El harto no se acuerda del ayuno.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Despacio, que llevo prisa.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
No se puede medir con la misma vara.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.