Caballo de andadura poco dura.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Para muestra basta un botón.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
La boda de los pobres, toda es voces.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Nadie está contento con su suerte.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Hablar en plata blanca.
Dios es más grande que el mundo.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Burro suelto del amo se ríe.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
No te alabes antes de que acabes.
A perro macho lo capan una sola vez
El que está en pié, mire no caiga.
Bollo de monja, costal de trigo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
El que escucha su mal oye.
Hacer de una pulga un elefante.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El que mucho abarca, poco acaba.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El que se apura, poco dura.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.