Más vale mujer triste que marido que embiste.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Indio comido, puesto al camino.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
La fantasía es la loca de la casa
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Es más listo que el hambre.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
El ternero recental no teme al tigre.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Cada gorrión tiene su corazón.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
De lo vedado, un solo bocado.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Cada cosa nace para su semejante.
La mujer rogada y la olla reposada.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
A buen amo, mejor criado.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
El que no cojea, renquea.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Sayo grande, tapa mucho.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A cada necio agrada su porrada.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Ignora al ignorante.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.