Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
No te asombres por poca cosa.
Vivir es morir lentamente.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Sirva de algo mientras se muere.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
A dos palabras tres porradas.
Haz mal y guárdate.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Date buena vida, temerás más la caída.
La que fácil llega, fácil se va.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El burro al ratón le llamó orejón.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Siempre la cuba huele a la uva.
Lobos de la misma camada.
Que no te den gato, por liebre.
De mala vid, mal sarmiento.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Al mal segador la paja estorba.
Burro cargado, busca camino.
Mucha carne para tan poco Gato.
Todas las horas hieren. La última mata.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El hambre es la buena, no la comida.
Amor de asno, coz y bocado.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Orejas de burro.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Del amor al odio, solo hay un paso.