Luna al salir, colorada, pronto ventada.
A burlas, burlas agudas.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Ande o no ande, caballo grande.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Burro que piensa bota la carga.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Primero gatea, después camina.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Burro suelto del amo se ríe.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Dar una fría y otra caliente.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Después de un gustazo, un trancazo.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
También al verdugo ahorcan.
Cuantos más gatos más ratones.
Mal me huele, quien mucho huele.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Junta de pájaros, agua segura.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
En el refugio del otro vive cada uno