El que escucha su mal oye.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Para los desgraciados se hizo la horca.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Hacer un hueco para tapar otro.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Agrandado como alpargata de pichi.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Dar una higa al médico.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
De pequeñico se doma al mimbre.
Al roble no le dobles.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
A cabrón, cabrón y medio.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Su ladrido es peor que un mordisco
El trabajo ennoblece.
Borrón y cuenta nueva.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Hay que sufrir para merecer.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Ni miento ni me arrepiento.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Más sabe una suegra que las culebras.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
A donde va la gente, va Vicente.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
La hogaza no embaraza.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.