No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Dios los cría y el diablo los junta.
El que deja una herencia, deja pendencias.
La familia pequeña, vive mejor.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Mala noche y parir hija.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Cada quien, con su cada cual.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
A mamar, todos nacen sabiendo.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Amor de dos, amor de Dios.
Madre ardida hace la hija tollida.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.