El comedido sale jodido.
Amores y dolores quitan el sueño.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Hacer de necesidad virtud.
Con los años viene el seso.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Mal de muchos, epidemia.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien roba una vez, roba diez.
Quien te adula, te traiciona.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Chocolate que no tiñe, claro está
Los burros se buscan para rascarse.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Puerco no se rasca en javilla.
Te casaste, la cagaste.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Vive tu vida y no la de los demás.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
A manos frías, corazón ardiente.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Donde se pace, que no donde se nace.
Hebra larga, costurera corta.
Siempre habla quien menos puede.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Pastelero a tus pasteles.
Cada uno dice quién es.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Son como el aceite y el vinagre.
Ayer putas y hoy comadres.
Como el espigar es el allegar.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.