De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Le dieron como a violín prestado.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
La caza y los negocios quieren porfía.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Viejos los cerros y reverdecen
La mujer casta esta siempre acompañada.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Un clavo saca a otro clavo.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Buena es la costumbre en el bien.
A la virtud, menester hace espaldas.
A fuerza de villano, hierro en mano.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Van al mismo mazo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Quien hizo una...hace dos
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.