Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Casa sin madre, río sin cauce.
Juramento, juro y miento.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
A rey muerto, principe coronado.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Intimidades, solo en las mocedades.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Más honor que honores.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
A mala suerte, envidia fuerte.
Daño merecido, no agravia.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Quien más tiene, más quiere.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.