Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Del joven voy, del viejo vengo.
La boda de los pobres, toda es voces.
En mi casa mando yo que soy viudo.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Amigos pobres, amigos olvidados
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
No con quien naces, sino con quien paces.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Cortesías engendran cortesías.
Perfecto solo Dios.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.