Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Sarna con gusto no pica.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Esto es pan comido.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
En la duda, ten la lengua muda.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Colgar los guayos.
Quien pregunta, no yerra.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El que tiene narices, no manda a oler.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
A cabrón, cabrón y medio.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Quien da el consejo, da el tostón.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
No es bueno huir en zancos.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
La piedra regalada por un amigo es una manzana