Buenas son las mangas después de las Pascuas.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Un indio menos, una tortilla mas.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Bella por fuera, triste por dentro
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
De cuero ajeno, correas largas.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
No te asombres por poca cosa.
Errar es humano.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
El que mucho escoge poco coge.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
De tal colmena tal enjambre.
Hasta el final nadie es dichoso.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Necio es quien con necios anda.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que no tiene hijos, los educa bien.