A la gente alegre el cielo la ayuda
La tierra será como sean los hombres.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
De casta le viene al galgo.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Hijos casados, trabajo doble.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Aramos, dijo la mosca al buey.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
De higos a brevas, larga las lleva.
Hombre avisado, medio salvado
Los burros prefieren la paja al oro.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Los pies van donde va el corazón
Dios no se queda con nada de nadie.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Dar limosna no aligera la bolsa
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
A quien habló, Dios le oyó.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Yernos y nueras, en las afueras.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Hoy por ti, mañana por mí
De los sufridos se hacen los atrevidos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El haragán es el hermano del mendigo.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Dios acude siempre.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.