De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Nadie sabe para quien trabaja.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Benavente, buena tierra y mala gente.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Caras vemos, corazones no sabemos.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
El que no corre, vuela.
Ingratos hacen recatados.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Es gusano de la misma guayaba.
El temor modifica tu conducta.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
El burro hablando de olotes.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Más groso que el Guelpa.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Matanga dijo la changa.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Bonete y almete hacen casas de copete.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Chocolate que no tiñe, claro está
El que se enoja pierde.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El que tiene tierra, tiene guerra.
No hay que llevar cocos al puerto.